Hazaña de Lula en Brasil: dio vuelta la elección y les ganó a Bolsonaro, Milei y Trump

Lula da Silva celebra su reelección presidencial en Brasil tras el balotaje frente a Flávio Bolsonaro.

El presidente brasileño se sobrepuso a la dura derrota en la primera vuelta y derrotó en el balotaje a Flavio Bolsonaro, por lo que obtuvo la reelección y seguirá en el Palacio del Planalto otros cuatro años.

Lula obtuvo el 51,79% de los votos y logró una remontada inédita sobre el hijo del ex presidente, que sacó el 48,21% de los sufragios. Una diferencia de 3,5%.

El triunfo del ex sindicalista metalúrgico y líder del Partido de los Trabajadores (PT) no es solo sobre el clan Bolsonaro y la derecha brasileña.

También derrotó al presidente argentino Javier Milei, quien no paró de insultarlo (“Ladrón” y “Zurdo”) e incluso participó de la campaña de Flávio con su motosierra.

Pero sin dudas, Lula le ganó la pulseada al presidente de los Estados unidos, Donald Trump, quien siempre defendió a los Bolsonaro y desarrolló una política injerencista en el gigante sudamericano.

Brasil despertó la esperanza de la izquierda en la región, del peronismo / kirchnerismo en Argentina, y de todos los que enfrentan a la derecha y a la extrema derecha en el mundo.

Por la democracia

Tras ser reelecto, el presidente Lula agradeció a la juventud que salió a las calles para defender la democracia. “Convencimos a la gente de que votar era extremadamente importante para salvaguardar la democracia en Brasil”, introdujo.

Además, apuntó a las redes sociales por la campaña sucia y anticipó que las va a regular. “Tampoco podemos tener empresas que ganan millones de dólares y que quieren viral el resultado electoral del país. Estas elecciones fueron una derrota al negacionismo y a la mentira”, sumó Lula.

“Jamás pensé que una persona podía mentir tanto”, señaló así a su contrincante, Flavio Bolsonaro.

Por otro lado, dijo que Brasil “no acepta ser el patio trasero de nadie”, en un dardo a Estados Unidos y su presidente Trump, que manifestaba su apoyo a Bolsonaro. También aseguró que las plataformas digitales quisieron desde el extranjero quisieron determinar la elección.

Y prometió: “Vamos a cambiar la forma en que gobernamos y haremos que la gente participe más en la toma de decisiones. De ahora en más, voy a charlar más con el pueblo brasileño”. 

La derecha impugna

En sus primeras palabras tras su derrota, Flavio Bolsonaro dijo que las elecciones deberían “ser anuladas” y no reconoció el resultado.

“Es inaceptable que un ministro de la Corte, que es abogado de Lula, haya firmado eso y cambie las reglas de juego a las 17:01. Lo que pasó no fue normal”, acusó el candidato derechista.

La votación quedó atravesada por la decisión del juez del Supremo Tribunal Federal Cristiano Zanin, quien ordenó prolongar los comicios hasta las 19 en todo el país, después de que ambas campañas pidieran más tiempo para votar. 

Desde el PT, su presidente, Edinho Silva, calificó la suspensión del transporte gratuito como una interferencia directa en el proceso electoral. Del otro lado, Rogério Marinho, coordinador de la campaña de Flavio, cargó contra Zanin por su vínculo con Lula (fue abogado del presidente y designado por él en 2023).

Una voz disonante

El cuarto mandato del líder del PT plantea el desafío de convivir con gobiernos ideológicamente distantes y una relación compleja con Trump y Estados Unidos.

Cuando la ola azul se preparaba para festejar una victoria histórica en Brasil, Lula dio vuelta una elección que, hace apenas tres semanas, parecía perdida.

Se espera el reconocimiento de la victoria por parte de vecinos como Chile, Perú, Ecuador, Paraguay y Bolivia. Sus presidentes adoptaron una posición pragmática en relación con el Brasil de Lula, al contrario de los jefes de Estado de Estados Unidos y Argentina.

El triunfo de Lula es interpretado como un triunfo de la izquierda global contra la extrema derecha. Una victoria que golpeará a los aliados de la derecha brasileña en Estados Unidos, Europa y América Latina.

El triunfo de Lula fue, también, un golpe para las big techs. La campaña de Lula hizo fuertes acusaciones de interferencia contra Meta (Instagram, Facebook y WhatsApp) y obtuvo respaldos importantes, entre otros, de las Naciones Unidas. 

Se denunció, entre otras cosas, que los algoritmos y sistemas afectaron de forma asimétrica a los contenidos políticos, perjudicando principalmente a la campaña de Lula.

Por lo demás, Brasil seguirá sin unirse al Escudo de las Américas de Trump, con el desafío de negociar aranceles comerciales con el gobierno del republicano, siendo parte del Brics y apoyando la presencia de China en América Latina. 

Con Lula, el gobierno brasileño seguirá insistiendo en la necesidad de una negociación de paz entre Rusia y Ucrania y cuestionando las acciones de Israel en Medio Oriente —con sus relaciones con Tel Aviv congeladas—.

Peronismo y Lula

Cristina Fernández de Kirchner, Sergio Massa, Axel Kicillof y los principales dirigentes del peronismo salieron a festejar el resultado electoral brasileño como una bocanada de aire fresco.

“Primero al pueblo brasileño que hoy protagonizó un auténtico 17 de Octubre electoral y después… a usted, compañero presidente Lula, que en su séptima elección presidencial supo despertar en sus compatriotas sentimiento y sentido para ganar esta batalla”, dijo Cristina, que volvió a utilizar su cuenta de X desde San José 1111.

Por su parte, Massa afirmó que “hoy, como ayer, del lado Lula de la vida. La historia del obrero que perdió hasta ganar, que fundó la clase media brasilera e industrializó su país defendiendo la soberanía y sus recursos. El que siempre tuvo un abrazo y una muestra de cariño para la Argentina merecía este reconocimiento. La historia de Lula no termina acá. Hoy lo pone donde se merece: en la historia”.

A su turno, el gobernador Kicillof afirmó: “Lula ganó las elecciones, dejando una lección: nunca hay que rendirse. No hay injerencia extranjera ni campaña de odio que puedan derrotar a un pueblo que defiende su soberanía y su dignidad”.

Y remató el mensaje en X con una felicitación al presidente de Brasil. “Hay otro camino”, postuló uno de los pretendientes del peronismo de cara a 2027. 

Desde el kirchnerismo, también celebró la diputada bonaerense Mayra Mendoza. “Con la misma certeza y esperanza en nuestro país con Cristina”, sostuvo la ex intendenta de Quilmes. Por el kirchnerismo también estuvo en Brasil Eduardo “Wado” de Pedro.

Desde el peronismo no alineado con Cristina Kirchner ni con Kicillof, la diputada Victoria Tolosa Paz también festejó la victoria de Lula. “Brasil eligió producción, trabajo y justicia social. Ahora nos toca a los argentinos despertar. ¿Viste, Milei? ¡No hay motosierra que pueda destruir la esperanza de un pueblo! ¡La derecha no es invencible y esto recién empieza!”, enfatizó.

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